La realidad es que nuestras células a nivel interno, por alguna razón han desequilibrado su funcionalidad, y con el tiempo se han agravado esas alteraciones.
Puede resultar muy curioso, incluso increíble, pero lo cierto es que absolutamente todos los seres humanos, y mirad que somos, podemos agruparnos en cuatro categorías según nuestras formas corporales.
Esas morfologías hablan de nuestro físico, es obvio, pero también de los desequilibrios internos en la funcionalidad celular que influyen en las alteraciones estéticas, incluso de nuestra manera de ser y el carácter.
Todo viene de la teoría de los cuatro humores, adoptada por filósofos y físicos de las antiguas civilizaciones griega y romana. Una información que sirvió para analizar el funcionamiento del cuerpo humano entre los físicos europeos hasta la llegada de la medicina moderna, y que, a día de hoy sigue siendo de gran utilidad.
Ojo, en la mayoría de los casos somos una mezcla. Es difícil pertenecer a una morfología pura y las mezclas suelen darse entre todas ellas.
